Terapia de pareja

Terapia de pareja

El amor en pareja es de los sentimientos más bonitos que podemos experimentar a lo largo de nuestra vida. La mayoría de las personas confía en encontrar en su pareja la principal fuente de apoyo e intimidad, alguien con quien llevar a cabo sus proyectos vitales y su desarrollo personal.

Todo empieza con la etapa de enamoramiento, conocerse, saber más de esa persona… En esta etapa de cortejo , se ofrece la mejor cara, se cuidan los detalles, se hacen planes divertidos y está situación se mantiene durante la convivencia o incluso después del matrimonio. Pero cuando las expectativas se frustran y los conflictos se repiten se genera una insatisfacción y amplia variedad de problemas entre la pareja y afecta a los hijos o a la familia. Como cualquier relación que establecemos, los problemas de pareja acarrean periodos de malestar intensos que pueden ocasionar en ambos miembros trastornos de ansiedad, depresión, abusos de sustancias o conductas de riesgo. Por ello es importante acudir a terapia de pareja.

La intervención terapéutica ha surgido como alternativa para resolver el “dolor de pareja” y en los últimos años ha aumentado bastante, no sólo para el problema en si, sino también para las dificultades de la educación de los hijos u otros problemas relacionales.  

Hay muchas anécdotas, escenas, canciones, películas y hasta chistes que ilustran el periodo bonito de la pareja, pero también nos muestran el cambio drástico que puede dar la pareja al cabo de los años.

Por muchas cosas que se tengan en común, cada miembro de la pareja es una persona diferente y tiene su propia historia, carácter, aspiraciones, intereses y valores y lógicamente con una familia de origen con su funcionamiento y realidad.

Todas estas situaciones suponen retos difícil es para la pareja, que pueden conducir a rupturas, tensiones o discusiones :

  • Los celos: Es uno de los principales problemas en pareja, no queremos perder a la persona que tenemos a nuestro lado y surgen inseguridades. El problema grave es cuando el miedo de perder a la persona que amas se convierte en excesivo, llegando a ser obsesivo. Sin duda es una de las líneas rojas de una pareja.
  • La convivencia: Es un paso que a todas las parejas le cuesta dar y una vez que están dentro de mismo techo, pueden empezar la diferencias y sino se crean acuerdos puede ser muy difícil para el día a día por las presiones sociales y laborales. Sea el nacimiento de los hijos o el paso del tiempo, también la pérdida de la juventud y el aumento de las responsabilidades hará que el hogar común se convierta en un lugar de descanso y obligaciones.
  • Las infidelidades: no es de extrañar que la infidelidad aparezca en el proceso de vida, en que el hombre o la mujer están aburridos de su vida matrimonial y el hogar se haya convertido en sólo responsabilidad y obligaciones, sin momentos de actividad sexual. Pueden sentir que una manera de recuperar esa ilusión sea con una persona distinta no asociada a los deberes y vivir un momento de aventura y despreocupación como en la juventud. Pero esta solución sólo llevará a un alivio a corto plazo y a un gran problema a largo plazo ya que romperá la estabilidad de la pareja y es posible que no se vuelva recuperar. La a infidelidad la encontramos casi en la mitad de las parejas y suele caer como un jarro de agua fría.
  • Problemas sexuales: Intentamos cuidar la pareja haciendo planes juntos, vacaciones, buscando el espacio para estar juntos y separados, pero la mayoría de la veces se nos olvida cuidar la intimidad de la pareja. Dejamos pasar los días, las semanas incluso los meses sin haber mantenido relaciones sexuales y cuando encontramos el momento, no lo vivimos ni lo sentimos igual.  También se añade la pérdida de vigor juvenil que hace que no se tenga las mismas ganas. No sentirse querido o satisfecho sexualmente provoca un problema importante en la a relación de pareja.

Estos son solo algunos de los posibles desencadenantes de problemas, pero pueden surgir más en una relación. Ante cualquiera de ellos, y dependiendo de la gravedad de cada uno se pueden tomar dos caminos, abandonar y acabar en ruptura, o poner soluciones e intentar continuar con la pareja de una manera sana. Para quien opta por esta segunda opción, la terapia de pareja es una estrategia muy válida.

Muchas veces la solución a las diferentes problemáticas posibles es contar con una persona especialista que se ponga de intermediaria, que vea la relación desde una posición objetiva y empiece a trazar soluciones posibles. En Centro de Psicología hemisferios disponemos de un equipo profesional, que escuchará la situación con detenimiento y llevará la terapia de pareja con experiencia y sobre todo de una manera personal.

Contacta con nosotros

Nosotros te llamamos.

Déjanos tus datos.